El proyecto propone un enfoque de aprendizaje práctico, donde los estudiantes secundarios asimilan conceptos de ciencia, tecnología, ingeniería y matemática (disciplinas STEM) a través del diseño, la gestión y la competencia de autos de carrera en miniatura.
El evento de presentación convocó a directivos escolares, docentes, representantes del sector empresarial, referentes universitarios y diversas organizaciones locales interesadas en la innovación tecnológica y en fortalecer los lazos entre el sistema educativo y el entramado productivo de la región. Durante la jornada, se exhibieron prototipos de los vehículos de distintas categorías y se compartieron los lineamientos del certamen.
Mucho más que una carrera de autos
El corazón de STEM Racing no se limita a la velocidad en la pista, sino que plantea la simulación real de una escudería de competición. Los alumnos deben organizarse en equipos, asignar roles específicos, planificar los plazos de entrega, desarrollar una identidad de marca, administrar sus propios recursos y salir a la comunidad a buscar patrocinios para financiar el proyecto.
El proceso pedagógico incluye etapas de: investigación científica y análisis de aerodinámica, diseño digital y simulación en computadora, fabricación técnica, prueba de materiales y corrección de errores y comunicación pública, donde deben defender sus decisiones de diseño y gestión frente a un jurado evaluador.
“STEM Racing es un gran desafío para la Fundación y una oportunidad para acercar a los jóvenes a una experiencia educativa concreta, motivadora y exigente. No se trata solo de construir un auto a escala: el programa propone que los estudiantes investiguen, diseñen, prueben, corrijan, comuniquen y trabajen en equipo”, remarcó Orlando Litta, presidente de la Fundación LibreMente.
Por su parte, Ludovico Grillo, coordinador de STEM Racing Argentina, enfatizó el valor pedagógico de la experiencia: “Este programa permite integrar ciencia, tecnología, ingeniería y matemática en un proyecto real, con objetivos, roles, plazos y resultados concretos. Los equipos no compiten solo por velocidad: también tienen que desarrollar un portfolio, presentar su trabajo, diseñar una identidad, gestionar recursos y explicar sus decisiones ante un jurado”.
Primera etapa: Impresión 3D en las aulas
Para el inicio de sus actividades en el país, la organización confirmó que se priorizará la implementación de la categoría Entry. Esta modalidad está diseñada específicamente para los establecimientos y alumnos que dan sus primeros pasos en el programa, facilitando el acceso técnico y económico.
Los vehículos de esta división se desarrollan a partir de tecnologías de impresión 3D combinadas con componentes estandarizados para el ensamblaje de los prototipos, lo que reduce las barreras de manufactura pesada y permite una adopción más ágil dentro de los talleres y aulas de la región.
Con este lanzamiento formal desde San Nicolás, la propuesta busca despertar vocaciones científicas, tecnológicas e industriales en los jóvenes mediante una dinámica de trabajo colaborativa, orientada a la resolución de problemas del mundo real.

