El respaldo social a la gestión nacional mantiene una tendencia de caída sostenida desde noviembre pasado, según los últimos datos de febrero de 2026. El informe de la consultora Analogías confirma que la agenda contra los derechos de los trabajadores ha erosionado la base electoral del oficialismo. Actualmente, se registra una brecha negativa de 10.5 puntos entre la aprobación de la gestión (38%) y la desaprobación (49%), marcando un escenario de creciente malestar social.
La imagen del presidente Javier Milei también refleja este deterioro, alcanzando un 52% de valoraciones negativas, su peor registro desde julio de 2025. Los analistas señalan que la aceleración en los cierres de empresas y despidos impacta directamente en la percepción pública, desplazando el poder del Gobierno hacia el ámbito legislativo mientras pierde presencia y apoyo en las calles. En términos económicos, más de la mitad de los encuestados califica la política oficial con el puntaje más bajo.
Respecto a la reforma laboral, existe un rechazo mayoritario del 57%, sector que considera que la normativa sancionada favorece exclusivamente los intereses de los grandes empresarios. A este panorama se suma la desconfianza sobre la veracidad de los datos oficiales; cuatro de cada diez ciudadanos creen que el Gobierno interviene en el INDEC para manipular los índices de inflación mensual. La situación personal y las perspectivas de mejora económica permanecen estancadas en niveles críticos.
Finalmente, la narrativa oficialista se ve afectada por las percepciones sobre la corrupción, un punto sensible tras el escándalo de la criptomoneda $LIBRA. Una mayoría contundente del 57% sostiene que existe mucha o bastante corrupción en la administración actual. A pesar de este vacío de representación y el debilitamiento del Ejecutivo, la encuesta revela que la Oposición es percibida como débil por el 60% de los consultados, sin lograr capitalizar el descontento social.
