Un consorcio liderado por BlackRock y el fondo sueco EQT acordó la compra definitiva de AES Corporation por una cifra que, incluyendo deuda, alcanza los 33.300 millones de dólares. Esta operación global tiene un impacto directo en San Nicolás, ya que los activos de AES Argentina pasarán a ser gestionados por este grupo de inversión. El cierre formal de la transacción está previsto para ejecutarse entre finales de 2026 y principios de 2027, sujeto a aprobaciones regulatorias.
En nuestra región, el movimiento resulta estratégico debido a que la compañía es propietaria de la Central Térmica San Nicolás y el ciclo combinado AES Paraná. La infraestructura local incluye puertos de descarga propios y una participación clave en el Sistema Argentino de Interconexión. Con esta adquisición, el fondo de inversión más grande del mundo se posiciona como un actor central en la generación de energía y el abastecimiento de combustible en el partido de San Nicolás.
La operación representa una prima del 40,3% sobre el valor de las acciones de la firma y busca capitalizar la creciente demanda energética impulsada por centros de datos. Para la planta nicoleña, esto abre un panorama de posibles inversiones en sistemas de almacenamiento con baterías (BESS) y la continuidad de sus proyectos eólicos. No obstante, la transición de la unidad que aún opera con carbón quedará bajo la órbita de las decisiones que tome la nueva conducción de los fondos internacionales.
La transacción fue aprobada por unanimidad por la Junta Directiva de AES y ahora inicia el proceso de autorizaciones federales y extranjeras. Mientras tanto, se espera que la filial local mantenga su operatividad habitual y cumpla con los planes de inversión ya anunciados para la zona. La llegada de BlackRock al mercado energético regional reconfigura el mapa de poder empresarial en una de las áreas industriales más importantes de la provincia de Buenos Aires.
