Las estaciones de servicio de San Nicolás reflejan un nuevo esquema de precios donde el Diesel Infinita alcanzó los $2028, consolidando una tendencia alcista en el sector. Este incremento responde principalmente a la volatilidad del precio internacional del petróleo y a los recientes ajustes impositivos aplicados a nivel nacional. Según explicaron referentes del sector, el impacto más fuerte se observa en el gasoil, el cual ha mostrado subas cercanas al 8% en las últimas semanas.
En los surtidores locales de YPF, los valores actuales se ubican en $1803 para la Nafta Súper y $1916 para la Infinita, mientras que el Diesel común se comercializa a $1978. Esta situación genera una distorsión poco habitual en el mercado local, donde el precio del gasoil supera al de las naftas premium. La brecha de costos afecta de manera directa al transporte de cargas y a la logística de la región, sectores que dependen críticamente de este insumo.
Desde la Federación de Expendedores de Combustibles señalan que la demanda local muestra una clara migración del consumo premium hacia opciones más económicas. La caída en las ventas es un indicador de la retracción en la actividad económica regional, ya que el uso de gasoil está estrictamente ligado a la producción y el movimiento de mercaderías. Los usuarios nicoleños ajustan sus presupuestos familiares y empresariales priorizando el combustible de menor valor para sostener sus tareas diarias.
A pesar de la incertidumbre global por los conflictos en Medio Oriente, se espera que los próximos ajustes en San Nicolás sean atemperados por la política de precios de YPF. La petrolera estatal, que controla más de la mitad del mercado interno, busca evitar saltos bruscos en los surtidores. No obstante, la estabilidad final dependerá de que el valor del barril de crudo logre un equilibrio en el mercado internacional durante el transcurso del mes.
