Roberto Frattini presentó su primera novela de género fantástico en el Auditorio Municipal, un proyecto que nació como una terapia de trinchera y se convirtió en una obra literaria.
El origen de Fráctama: Una charla de ruta y el nacimiento de un blog
Al descubrir que ella compartía sus escritos en un espacio digital, Frattini se animó a mostrarle algunos textos propios que guardaba sin un destino fijo. Con el impulso y la guía de su colega, el autor dio el salto a la blogosfera y creó
Con una frecuencia quincenal, el blog se fue nutriendo de reflexiones existenciales, textos sentimentales, relatos históricos y las primeras aproximaciones al género fantástico. Allí convivieron los "Relatos que reclaman" —aquellos escritos viejos que le exigían al autor volver a las pistas— y los "Relatos hermanos", las nuevas creaciones separadas por una brecha temporal de más de una década.
La escritura como terapia para "salir del infierno"
Más allá del ejercicio literario, para Roberto Frattini la escritura se transformó en una necesidad vital y en una vía de escape. El libro abre con una potente y precisa declaración de principios tomada del pensador y dramaturgo Antonin Artaud:
“No hay nadie que haya jamás escrito, pintado o esculpido y modelado, construido, inventado, a no ser para salir del infierno”.
Esta frase, sugerida en su momento por su psicóloga Andrea, sintetiza de manera literal el proceso de vida del autor durante los últimos siete años. En un camino marcado por momentos muy dolorosos y silencios acumulados, la hoja en blanco funcionó como una herramienta de descarga, una terapia de expresión para ordenar el pensamiento y aliviar los pesos del alma.
Un mundo fantástico con raíces muy reales
Fráctama da nombre a la novela y al mundo imaginario donde los fractales cobran protagonismo. Sin embargo, la gran paradoja de la obra es que este universo fantástico está habitado por personajes que tienen un anclaje absoluto en la realidad. Cada uno de ellos hace referencia a personas reales, presentes o pasadas, que rodean al autor y conforman su mundo cotidiano.
Una presentación multisensorial en el Auditorio Municipal
El escenario se dividió en tres sectores para reflejar las distintas facetas del autor: un espacio donde Frattini realizó lecturas de la obra, ambientadas en vivo por la guitarra de Miguel Neiret, la presentación de su banda Socios con un segmento acústico y el cierre a cargo del coro Allegro, agrupación de la cual el propio Frattini es integrante.


