sábado, 28 de marzo de 2026

La venta de cemento cayó 11,6% y alerta a la construcción

bolsas de cemento en una obra en construcción en San Nicolás.

La evolución de los indicadores de la construcción genera preocupación debido a la estrecha relación de este sector con el empleo local y la inversión en infraestructura. Según los datos publicados en los primeros días de marzo de 2026, los despachos de cemento a nivel nacional sufrieron una caída del 11,6% durante febrero en comparación con el mes de enero. Con un volumen que apenas superó las 700.000 toneladas, la actividad del sector muestra señales de debilidad que impactan de forma directa en la economía regional.

Esta tendencia negativa también se manifiesta en la comparación interanual, donde se registró una baja del 5,8% respecto a febrero de 2025, de acuerdo con las estadísticas de la industria. Si se analiza el acumulado del primer bimestre de este año, el volumen total de despachos refleja un retroceso del 5,7% frente al mismo período del año anterior. Estos números sitúan el inicio de 2026 en niveles críticos, muy cercanos a los registros de 2024, un ciclo que fue considerado uno de los periodos con menor actividad en la historia reciente para los fabricantes y proveedores de materiales.

Impacto en los recursos municipales y el empleo genuino

Las variaciones en los niveles de consumo de cemento no son solo estadísticas aisladas, sino que representan un termómetro real de la situación social en San Nicolás. La disminución de la actividad constructora reduce los ingresos percibidos por el municipio a través de derechos y tasas vinculadas a la edificación, además de poner en riesgo puestos de trabajo en el sector informal y especializado. En enero de 2026 se habían despachado casi 793.000 toneladas, lo que ya configuraba el peor arranque de año desde 2021, con la única excepción del crítico año 2024, cuando la cifra fue de 773.000 toneladas.

A pesar de que enero mostró un leve incremento del 4,5% respecto a diciembre de 2025, la brusca caída de febrero interrumpe cualquier expectativa de recuperación inmediata para el sector productivo local. El comportamiento de la industria cementera es un indicador clave para anticipar el nivel de inversión en infraestructura y viviendas, factores esenciales para el dinamismo económico de las ciudades del norte bonaerense. La reactivación de la construcción es fundamental para sostener el consumo y la estabilidad laboral en los barrios nicoleños.

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